¡Portadores de buenas noticias!

Hola, mi nombre es Esteban Herrera. Soy el socio de Harold, y colaboro con el Proyecto Slid. El año pasado, Costa Rica logró el hito de funcionar con energía renovable durante 300 días seguidos. Sí, lo leíste bien. Lograr el 100% de la energía renovable es posible, y nosotros Ticos lo hicimos, de muchas maneras. Sí, somos un país verde, todavía tenemos mucho trabajo por delante, pero sí se podría decir que hemos sido bendecidos.

Hemos sido seleccionados como el país más feliz del mundo, somos la cuna de Franklin Chang, no tenemos ejército y hemos exportado millones de neuronas en todo el mundo. Tenemos condiciones tan buenas, pero nuestro deber más profundo es proteger el medio ambiente, tenemos que predicar con el ejemplo y ser los más feroces defensores de la naturaleza.

Hoy me gustaría felicitar al gobierno y al pueblo de Costa Rica porque estamos dando los pasos correctos en las direcciones correctas, y permítanme reconocer cuándo se hacen las buenas obras y se logran los objetivos. Nuestro gobierno firmó la Ley de autos eléctricos, que promueve una buena actitud hacia los vehículos de energía limpia mediante exenciones de impuestos y beneficios adicionales, tales como eliminar la restricción vehicular dentro de GAM (Gran Área Metropolitana) a los vehiculos eléctricos.

Incluso si vivo en el centro de San José y tengo que viajar todos los días al trabajo, sin duda se siente bien poder vivir, donde más de 2.3 millones de turistas al año deciden ir de vacaciones.

Hoy en medio de las elecciones nacionales, es bueno ver que a veces todos ganamos.

Noticias Repretel:

CB24:

¿Y de qué trata esta historia, a fin de cuentas?

Hemos decidido que el protagonista de nuestra historia es definitivamente un vehículo, y desistimos de invertir tiempo en explorar otras posibilidades. Antes que este proyecto empezara solo teníamos una idea vaga del problema que a fin de cuentas nos motiva: se ha vuelto sumamente difícil transitar las calles del Gran Área Metropolitana de nuestro país, Costa Rica.

Aún tenemos mucho por investigar para respaldar apropiadamente nuestras observaciones, pero si usted le pregunta a cualquier persona que realmente viva aquí, probablemente coincidirá en que en las últimas décadas se ha vuelto cada vez más difícil algo tan simple como ir al trabajo. Este es un problema complejo; algunas de sus causas incluyen congestión vial (“presas”, en buen tico), accidentes de tránsito, espacios de parqueo limitados, calles en mal estado y criminalidad de varios tipos. Estamos conscientes que es un problema enorme y que muchas de estas cosas son consideradas parte normal de la vida cotidiana en muchas ciudades de todo el mundo… pero queremos intentarlo de todas formas.

No es que no sea haya intentado nada: restricción vehicular, construcción de ciclovías y campañas abogando por la paciencia y cortesía en las carreteras son algunas de las medidas que está intentando el gobierno, pero no alcanzan aún los resultados esperados. Pero igual: algo tiene que hacerse.

Tal vez esta historia es más bien acerca de nosotros, los humanos.

Reporte de segunda semana

Esta semana pasamos muy ocupados discutiendo los postulados de nuestro proyecto, los cuales podrían afectar muchas decisiones posteriores. Esto incluye muchas áreas: diseño, producción, imagen, ventas, finanzas y — por supuesto— la propia naturaleza de la idea…

Reducir cansancio, estrés, ruido, contaminación, desperdicio de combustible e impuntualidad nos parecen asuntos de alta importancia no solo para nuestro país, sino en general para nosotros los humanos modernos. Sin embargo, estamos tratando de mantener nuestros planes siempre dentro del plano de lo realista.

Por cierto, en este momento Costa Rica se encuentra de nuevo en el primer puesto del Happy Planet Index y nos pareció que sería una buena idea para intentar de veras cultivar: hacer de la felicidad algo más consistente, tangible, duradera y ojalá hasta compartible con otros pueblos.

Tal vez lo que la tecnología del futuro presente necesita es un toque de espíritu costarricense.

Esa sensación…

El Proyecto Slid es una idea de la cual yo, Harold Vargas (¡mucho gusto!), logré convencer a mi amigo Esteban que intentáramos desarrollar en el curso de un año exacto.

Esta no es la primera vez que trabajamos juntos. Hace un tiempo tuvimos una micro cervecería artesanal y hasta hace poco estuvimos trabajando en otro proyecto relacionado. Sin embargo, tengo la sensación que el 2018 puede ser un año especial para este proyecto. Vemos muchas por las cuales es importante al menos intentarlo, pero admito que hay algo más en la ecuación y no es algo que pueda explicar racionalmente. Es como una corazonada.

Si imaginamos que este fuera nuestra última oportunidad para hacer una contribución para el mundo, ¿cuál sería? Las cervezas e hidromiel y todo eso es chiva, pero insisto: ¿si de veras fuera la última-última oportunidad de intentar cooperar para que ocurriera un milagro necesario para el mundo y sólo tuviera un año para realizarlo… qué sería? ¿Cuál sería la mejor idea? ¿Y cómo se llega hasta ahi?

Así que este fue el trato: durante el 2018 se detiene todo otro proyecto que estuviéramos desarrollando y nos enfocamos en algo más grande. Algo que pudiera hacernos sentir satisfechos de nuestro legado. Y afortunadamente ya tengo en mente una idea de lo que podría ser un buen candidato para protagonizar el proyecto…

Y bueno, para terminar, admitiré que la primer prueba de que no me había vuelto realmente loco fue que Esteban aceptara.

 

You can’t borrow tomorrow
— Mike Patton

Reporte de la primera semana

La primera semana de nuestro proyecto ha terminado y nos deja con tan solo 51 más para lograr nuestro objetivo. Sé que en realidad es una cantidad grande de tiempo, pero dicen que el tiempo vuela cuando uno se divierte. Y puedo dar fe que es cierto.

La mayor parte de esta semana la ocupamos poniendo las primeras cosas en orden, discutiendo objetivos, métodos y esbozando nuestro “plan maestro”. Hasta el momento tenemos nombre, logo, un sitio web con dominio y cuentas abiertas en varias redes sociales. Trabajamos en el lienzo de nuestro modelo de negocio. Y también empezamos a dibujar conceptos e ideas en 3D, pero están excesivamente lejos de estar listos para el público. Paciencia, por favor.

Como tenemos una idea clara del marco temporal de este proyecto, también empezamos a estructurar nuestro calendario total. Esta podría ser nuestra herramienta más importante, pues teniendo una comprensión clara del tiempo no solo nos ayuda a organizarnos, sino a sincronizarnos con eventos externos y —ojalá— a tomar mejores decisiones.

Es por esto que me siento personalmente satisfecho de nuestra primera semana.

Y ahora, ¡a trabajar en las siguientes 51!

…y así es como inicia nuestra historia…

Sean todos bienvenidos al Proyecto Slid! Nos alegra mucho que pudiera encontrarnos (¿de qué manera llegó aquí, por cierto?). Estamos a punto de comenzar la crónica de algo que no sabemos exactamente qué es. Pero lo que sabemos es que este relato merece ser contado…

Esta historia es sobre algo que mucha gente en el mundo experimenta prácticamente a diario: congestionamiento vial y falta de estacionamientos (presas y parqueos, diríamos acá en Costa Rica). De hecho, nuestro antagonista no es fácilmente definible, pues en realidad se compone de una serie de situaciones estrechamente relacionadas: falta de espacio para transitar, tiempo mal gastado, combustible desperdiciado y mucha frustración en  conductores son las primeras que cruzan nuestra mente. Este es el monstruo moderno que tenemos la misión de derrotar.

Nosotros llamamos”Slid” a nuestro protagonista. Lo imaginamos como un vehículo capaz de deslizarse entre el congestionamiento, de forma similar a las bicicletas y las motocicletas. Pero nos parece que ni bicis ni motos realmente poseen todo lo que se requiere para ser soluciones reales al conflicto, pues en ciertas situaciones resultan simplemente deficientes.

Así, el objetivo del Proyecto Slid es proponer una solución más completa y adaptada a la verdadera naturaleza del problema que queremos resolver, en lugar de simplemente insistir en la aplicación de medidas que, aunque pueden paliar algunos aspectos del problema vial de nuestras ciudades, nunca serán suficientes. Necesitamos algo diferente.

Por eso estamos aquí ! Y así es como inicia nuestra historia…